martes, 25 de junio de 2013

Capitulo 8: "Confesión en el lecho de muerte" (2ª parte)

“Lo sé, pero ¿por qué no puede ser bueno lo repentino? Las cosas malas a menudo son previsibles. De todos modos,” continuó, “he decidido que hoy, el día que vamos a asistir a la fiesta de compromiso de Nelson, es un gran día para anunciar nuestro propio compromiso”.
Pensé en ello y sonreí para mis adentros. Me preguntaba por cómo sería la expresión de Nelson al ver el anillo en mi dedo, y las expresiones de todos los que aseguraron que nunca me casaría. Estaban convencidos de que acabaría como una solterona, administrando las empresas de mi padre, mientras mi hermana, mi hermosa hermana, cazaba a algún rico y apuesto joven. ¿Acaso no estarían sorprendidos?
“¿No crees que sería un buen día para anunciarlo?” prosiguió Samuel.
Salí de mi ensueño y miré hacia abajo al pensar. Él me miraba como si yo estuviera a punto de pronunciar el veredicto de algún tribunal. Sus ojos estaban llenos de ansiedad y temor por escuchar una posible. Negativa.
“Si”, le dije. “No sería un mal día”.
Su rostro estalló en una sonrisa. Me besó la mano y se puso en pie.
"Qué maravilloso. Soy el hombre más feliz del mundo, más feliz que Nelson Childs porque estoy seguro de que tendremos un mejor matrimonio", agregó. Mis cejas unieron.
"¿En serio?"
“Sí, de verdad, de verdad. Somos perfecto juntos, Olivia. En el momento en que te vi en esa oficina detrás de esa mesa de trabajo como una abeja, supe que tú y yo formaríamos un gran equipo. Vamos a dueños del Cabo algún día”.
"He visto un hogar estupendo para nosotros, Olivia", continuó. "Una casa grande con dos plantas. Es muy antigua y prestigiosa, la casa original fue construida alrededor de 1780. Estoy pensando en modernizarla. Podemos construir sobre ella. Te llevaré allí mañana y podemos comenzar a planearlo con nuestros arquitectos. Quiero que esté listo para nosotros el día después de nuestra luna de miel ", dijo.
“Suena como si hubieras estado planeando esto durante algún tiempo, Samuel, más tiempo del que llevamos conociéndonos”, le mire con los ojos entrecerrados, sospechando. Me miró y luego se echó a reír.
“Bueno, llevo tiempo pensando en encontrar a la esposa perfecta y en como viviríamos. La casa está situada en un pedazo de tierra privilegiada entre ProvinceTown y el norte de Truro, tiene su propio acceso privado a la playa, al igual que tienes aquí, y un gran jardín y vistas al mar. Ya verás como no pierdes nada al casarte conmigo. Te llevaré allí mañana a primera hora” prometió. “Voy a venir a recogerte tan pronto como quieras. ¿A qué hora te parece bien?”.
"Déjame recuperar el aliento, Samuel. Me tienes mareada con todas esas declaraciones dramáticas."
“Eso es lo que quiero, quiero causarte mareos de sorpresa y felicidad”, dijo. “Tengo que ir a casa para contarle a mi padre la buena noticia, estaré de vuelta en tres horas para ir a la fiesta de compromiso de Nelson Childs. Vamos a ser el centro de atención”, prometió dando un golpe con las manos.
Empezó a salir de la habitación, para luego volver a acercarse a mí y besarme en la mejilla.
"Gracias", dijo. "Gracias por hacer de mí el hombre más feliz de la Tierra."
Se dio la vuelta y me dejó allí sentada, aturdida, el diamante brillaba bajo la luz de la lámpara, y mi corazón atronaba en mi pecho.

¡Qué maravillosa sorpresa se llevará madre!, pensé mientras me levantaba. Mis piernas estaban un poco débiles aún. Estaba comprometida y lo estaba de un hombre muy guapo. En un momento de regocijo pensé que estaba delante de Belinda y le decía: la hija mayor se va a casar la primera.
Madre seguramente estaría encantada y eso era algo que ella necesitaba, necesitaba algo que la hiciera feliz y que fuera capaz de llevar una sonrisa a su delgado y cansado rostro.
Cuando comencé a subir la escalera, oí una voz dentro de mí que me preguntaba, “¿Pero le quieres, Olivia?”
“Él no lo mencionó,” me dije a mi misma. “Él ni siquiera lo preguntó. Era como si supiera que yo creía que el amor era algo que crecía entre dos personas. Quienes decían haber sido golpeados por un rayo y oído campanas cada vez que se besaban eran personas que vivían en un cuento de hadas, en novelas románticas o en películas. Al final, cuando se imponía la realidad, los que más se decepcionaban eran esas personas. Los mejores matrimonios son aquellos como por el que yo acababa de dar mi consentimiento, un matrimonio construido sobre razones sensatas y lógicas que construyeran una base firme. El amor vendría después, pensé. Primero tendríamos que aprender a respetarnos y tener éxitos juntos. Después de aquello podríamos mirar a los ojos de los demás y decir. “Si, hay otro vinculo fuerte, y otro emocional, que ahora es suficientemente fuerte como para sostener a dos personas de forma segura. Ahora puedo decir: “Te amo”, y ahora significaría algo más”.
Subí las escaleras y me fui a la habitación de madre. Ella estaba durmiendo. Su enfermera me miro.
“Me quedaré un rato con ella”, le dije.
“Muy bien.” Ella se levantó. “Voy a tomar un café”, dijo mirando a madre. Ella sacudió la cabeza.  “Llámeme si me necesita”, dijo antes de salir.
Me senté junto a la cama y estudia sus respiraciones, eran pequeñas y dificultosas. Hacían pensar que tenía un pesado peso en el pecho. Su cabeza calva por la quimioterapia estaba envuelta en un pañuelo de seda. Su piel era tan pálida que parecía no contener sangre.
Después de unos momentos, ella gimió e hizo una mueca y luego abrió los ojos para verme allí sentada.
'Oh, Olivia, querida. ¿Llevas aquí mucho tiempo?
"No, sólo unos pocos minutos, madre. Vine a decirte algo que pensé que deberíais ser los primeros en saberlo, aunque papa estaba enterado del plan de Samuel, quizás incluso antes de que el mismo lo supiera.
“¿Qué es, querida?”, preguntó tratando de volverse hacia mí. Le ahueque la almohada y le ayudé a sentarse. A pesar de que mi mano se movió delante de su cara como un colibrí ella no se enteró del anillo que llevaba en el dedo. Era como si aquel mal la hubiera dejado parcialmente ciega.
“Samuel Logan acaba de estar aquí, madre.”
“¿En serio? ¿Qué hora es? ¿Se ha vestido ya tu padre? “
“Aún es temprano. Samuel no vino a llevarme a la fiesta de compromiso. Vino a declarar su compromiso.”
“Oh, sí”. Ella empezó a negar con la cabeza. “Yo no sabía que él estaba….”
“Conmigo”, dije.
¿Qué? ¿Para qué?
Levanté la mano para que viera el anillo. Ella lo miro y entonces sonrió como yo quería que lo hiciera, era la sonrisa que había esperado, la sonrisa que mi madre solía mostrar tan a menudo a la vida, tan brillante, feliz, una esperanza radiante que hizo que sus ojos parecieran las joyas que habían sido. Incluso el color regresó a su rostro.
'!Oh Olivia qué maravilla! ¡Qué hermoso anillo! Estás comprometida. ¡Qué maravillosa noticia me acabas de dar! "
“Aún puede ser mejor, madre. Tendremos nuestra propia fiesta de compromiso y plan de boda. También tengo una casa para construir. Vas a tener que ayudarme con el arquitecto. Hay tantas cosas que hacer. No tenemos tiempo para estar enfermas, madre.”
Se apoyó de nuevo en su almohada y me sonrió de forma extraña.
“¿Por qué me miras así, mamá? Le pregunté sintiendo una sombra oscura sobre mi corazón.
Ella suspiró y cerró los ojos. Por un momento pensé que en realidad había fallecido. Ella tuvo los ojos cerrados durante demasiado tiempo.
“¡Madre!”
Abrió los ojos.
“Solo es que has hablado como yo, Olivia. Tú nunca fuiste de ignorar lo que tenías delante de los ojos. Durante todos estos años, cada vez que yo negaba ver las dificultades o el dolor, las decepciones y derrotas, me instigabas a dejar de fingir, Madre, tu decías, no harás desaparecer las cosas solo por ignorarlas, todavía están allí. ¿Lo recuerdas?”
“Si, pero…”
“Bueno, he llegado a un punto en mi vida en que tengo que seguir tu buen consejo, Olivia”.
Se volvió para mirar sus gafas de color de rosa encima de la mesita de noche.
"No tiene sentido ponérselas ahora. No va a cambiar las cosas. Viviendo en mi propio mundo imaginario estaba cómoda, pero no era lo correcto. Yo lo sabía todos los días, Olivia. La verdad es que yo era egoísta. En ese sentido Belinda se parece más a mí que a su padre. Aquello, "dijo con una pequeña sonrisa débil," le resultaba divertido a él. Estaba contento. Lo sé. Eso le hizo  sentir mejor acerca de lo que hizo hace años y años ", dijo con los ojos desenfocados mientras en su cabeza veía fotos del pasado.


1 comentario:

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